En Mauvelore creemos que un tratamiento verdaderamente personalizado comienza mucho antes del procedimiento. Comienza escuchando.
El Método M es nuestro modelo de abordaje basado en tres etapas fundamentales: Escucha, Diagnóstico y Diseño. Primero comprendemos qué quiere mejorar cada persona, cómo se siente y cuáles son sus expectativas. Luego evaluamos los factores clínicos, estéticos, funcionales y personales que pueden estar interviniendo. Finalmente, transformamos esa información en un plan diseñado específicamente para ella.
Porque no tratamos una arruga, un número en la balanza o un síntoma aislado. Tratamos personas. Y dos personas que consultan por lo mismo no necesariamente necesitan lo mismo.
Por eso en Mauvelore no partimos de un tratamiento para buscar a quién aplicarlo. Partimos de la persona para decidir qué herramientas pueden aportar realmente a su objetivo.